Lo que sostiene cada cuaderno de Qasralhala

En el taller no elegimos materiales por catálogo ni por precio. Elegimos por lo que va a pasar con la pieza dentro de diez años, cuando la saques del estante y la abras otra vez sobre la mesa.

Papel que no amarillea solo

Trabajamos con papel libre de ácido, así que las hojas no se ponen amarillas ni se vuelven quebradizas antes de tiempo. Si dibujás o escribís durante años en el mismo cuaderno, la diferencia se nota en el color y en cómo responde el papel al lápiz blando.

Tapas que mantienen la forma

El cartón piedra da estructura sin sumar peso innecesario, y las telas de algodón encerado aguantan el roce de la mochila y el uso diario. La tapa no se ablanda ni se dobla por las esquinas después de unos meses de traslado.

Un lomo que se abre y no cede

La costura copta y la encuadernación japonesa permiten abrir el libro casi por completo sin forzar el lomo. Escribís o bocetás sobre una superficie plana, con las dos páginas a la vista, y la costura sigue firme después de cientos de aperturas.

Series cortas, revisadas una por una

Cada tirada se corta a mano, se prensa y se cose en series de veinte a cincuenta ejemplares. No es un número caprichoso: es el volumen que permite revisar cuaderno por cuaderno antes de que salga del taller.

Pensado para repararse, no para descartarse

La costura a la vista deja el hilo accesible, así que un lomo suelto se puede volver a coser sin desarmar el cuaderno entero. En el sitio vas a encontrar guías paso a paso para reparar un libro viejo y para reforzar una costura que ya cumplió su ciclo.

Qasralhala: values
Hilo de lino encerado y cuadernillos ya plegados, listos para prensar antes de coser.

Si querés ver de cerca cómo se cosen estas piezas, podés revisar los formatos y encargos disponibles o escribirnos desde la página de contacto para coordinar un encargo o una reparación.

Con quién trabajamos el papel

Qasralhala no tiene convenios de marca ni sellos de terceros. Lo que sí existe es una red chica de proveedores y colegas con los que resolvemos cada tirada: papelerías que cortan al tamaño pedido, talleres de encuadernación que comparten prensa cuando hay que esperar el secado, y librerías de barrio que reciben cuadernillos para quien quiere verlos antes de encargar uno.

Papel libre de ácido

Compramos resmas de papel libre de ácido en gramajes de 90, 120 y 160 g. El proveedor corta al formato que pedimos y entrega por resma; después el plegado de cuadernillos se hace a mano en el taller. Cuando un gramaje no está disponible, avisamos antes de empezar la tirada y proponemos una alternativa con la que ya hayamos trabajado.

Telas de algodón encerado

Las tapas forradas se hacen con telas de algodón encerado que llegan de una mercería de Villa Crespo. Los tonos cambian según el lote, así que una tapa personalizada puede quedar algo distinta a la muestra vista en el sitio. Si el color exacto importa, conviene escribirnos antes y confirmamos qué hay en stock.

Hilo de lino encerado

Para la costura copta y la encuadernación japonesa usamos hilo de lino encerado, que aguanta la tensión sin cortar el papel. Lo pedimos en bobinas y lo enceramos de nuevo antes de coser cuando el lote viene seco. Es el material que más cambia el resultado final y por eso no lo reemplazamos por hilo de algodón.

Cartón piedra y prensado

El cartón piedra lo compramos cortado a medida para las tapas duras. Cada bloque se prensa antes de coser, y para eso compartimos la prensa con un taller vecino cuando hay varias tiradas en curso. Es un paso lento: una serie de veinte a cincuenta ejemplares puede quedarse en prensa más de lo que uno imagina.

Lo que sostiene cada cuaderno

En Qasralhala un cuaderno no se termina cuando se cose la última puntada: se piensa desde el principio para que aguante el uso y para que, si algo se suelta, se pueda volver a arreglar sin rehacerlo todo. Esa idea ordena las decisiones de material y también las de método.

Lo que se ve cuando el cuaderno está bien hecho

Antes de elegir una costura o un papel conviene mirar de cerca. Estas imágenes muestran objetos y herramientas del oficio: lomos cosidos a la vista, bloques de cuadernillos prensados, hilos encerados y agujas sobre la mesa. No son piezas de encargo ni trabajos entregados, sino referencias visuales de lo que implica cada decisión material.

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Costura copta

El hilo pasa por el lomo de cada cuadernillo y queda a la vista. Esa continuidad es la que permite abrir el libro casi por completo sin forzar la unión.

Papel libre de ácido

El gramaje cambia el comportamiento frente al lápiz y la tinta, y también el ancho final del lomo cosido.

Encuadernación japonesa

Los agujeros se perforan antes de coser. El dibujo del hilo sobre el lomo define el estilo y también la resistencia del cuaderno.

Qasralhala: values
Prensado y corte

Antes de coser, cada tirada se corta a mano y se prensa. Sin ese paso, los agujeros no quedan alineados y el lomo pierde firmeza.

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